martes, 1 de octubre de 2013

Importancia del Uniforme de Enfermería




 

La Enfermería, desde sus inicios, ha sido acompañada por una simbología que la caracteriza y que encierra un significado relevante en su desarrollo como profesión. En la actualidad a pesar de la existencia de normas y del esfuerzo que se viene realizando, se observan con frecuencia modificaciones y uso incorrecto del uniforme. Los profesionales de enfermería tienen la responsabilidad de mejorar la situación actual y proceder como agentes de cambio. 

Una enfermera u enfermero vestido correctamente inspira confianza y es socialmente respetado. Los aspectos planteados permitirán revalorar la importancia del uso correcto del uniforme, elemento esencial para una buena imagen social de los enfermeros y enfermeras.

La ascendencia de la religión sobre la Enfermería ha sido importante, ha influido en la formación de las enfermeras y conferido a los cuidados la presencia de actitudes y valores (espirituales y religiosos) durante mucho tiempo. En los principios y prácticas de la Enfermería Moderna que desarrolló Florence Nightingale, están presentes aspectos que se derivan de esta ideología, parte de la indumentaria de las enfermeras (cofia, uniforme), se asemejan bastante a los hábitos de las monjas.

Posiblemente algunos consideran obsoletos los símbolos, o simplemente piensan que no tienen mayor significado en el quehacer cotidiano y científico del profesional de la Enfermería, sin embargo, sea por tradición o por costumbre, los estudiantes que se inician en el acto del cuidado, razón de ser del ejercicio profesional, expresan un gran interés por estos temas, entre ellos, el significado de la lámpara, la imposición y uso de la cofia, los sellos distintivos, el anillo con el escudo, el uniforme y su color blanco.

En la actualidad este tema es polémico por las diversas opiniones que surgen alrededor de él, sobre todo por el uso inadecuado y las modificaciones que se le están realizando al uniforme.
El propósito de este trabajo es exponer algunas características del uniforme de enfermería y atributos, relacionar los elementos esenciales para llevar correctamente el uniforme y fundamentar la relación entre el uso adecuado del uniforme y la imagen social de la Enfermería.

Métodos

Se consultaron expertos de la asistencia y la docencia en esta temática para ampliar los conocimientos relacionados con el significado del uniforme de enfermería, sus atributos y su relación con la imagen social.

Desarrollo

Existen algunas características y atributos en el uniforme de enfermería, que lo distinguen del resto de los profesionales de la salud, como son:
  • Uniforme blanco. Símbolo de auto cuidado, de limpieza, pureza y apoyo frente al otro (persona y familia en interacción y contacto transparente, sincero y respetuoso con su cuerpo, sus sentimientos y experiencias de vida: crecimiento, salud, enfermedad y muerte).
  • La Cofia. De color blanco, símbolo del honor, de la distinción y la responsabilidad, con la cual se identifica a la enfermera, entre los otros miembros del equipo de salud como el profesional dedicado al cuidado de las personas. Desde el punto de vista epidemiológico la cofia debe proteger el pelo de la enfermera para que no caiga sobre al campo de trabajo, por lo que el pelo debe estar recogido y colocado en el sobre interno de la cofia.
En varios países, se utiliza además la cofia para distinguir el nivel profesional de la persona que la porta. Estos distintivos pueden ser cintas de diversos colores (el más frecuente es el azul), que colocado de manera horizontal permite distinguir si estamos en presencia de una auxiliar de enfermería (no llevan cintas) o de una enfermera profesional. Otra utilización de las cintas es de manera diagonal, en ambas alas de la cofia, por ejemplo, en el ala derecha la colocación de una cinta significa jerarquías administrativas y en el ala izquierda, niveles académicos como pudieran ser, cursos posbásicos, especialidades, entre otros.
Otro elemento distintivo en la cofia en varios países, es la utilización de escudos o sellos que permiten mostrar la facultad o escuela donde se recibió el profesional o la institución de salud donde pertenece y se desempeña. Estos símbolos permiten fomentar los sentimientos de pertenencia e identidad.
  • La Lámpara. Otro atributo que aparece con frecuencia en el uniforme o en la cofia de las enfermeras, ha sido retomada como símbolo de la enfermería, pues en la guerra de Crimea, Florece Nightingale, alumbraba con una lámpara a los heridos en su recorrido por las noches en los campos de batalla. Este símbolo de la enfermería muestra la luz que se requiere en todos los actos de cuidado. Símbolo de la claridad y el conocimiento, iluminación que brinda el saber y la calificación personal, en relación con el autoconocimiento y la interacción respetuosa con el otro.
Existe una disposición general que norma el uso de esta vestimenta y la apariencia personal del personal de enfermería que en resumen se presenta a continuación.
En la mujer:
  • Usar el uniforme reglamentado. Cuando se trate de vestido o saya, debe, tener el largo a la rodilla y usar medias largas. El ancho del vestido, chaqueta y pantalón, debe permitir realizar movimientos con soltura y sin impedimentos.
  • Llevar pelo corto o recogido.
  • Utilizar gorro o cofia de acuerdo a la actividad que realiza.
  • Tener uñas cortas y con pintura discreta.
  • Usar reloj con secundario.
  • Evitar el uso de prendas no requeridas durante el desarrollo de su labor (pañuelos de cabeza, collares, aretes colgantes u otros)
  • Maquillaje discreto.
  • Mantener los zapatos limpios.
En el hombre:
  • Llevar el uniforme reglamentado (limpio y holgado).
  • Mantener el pelo corto y la barba rasurada.
  • Tener uñas cortas.
  • Usar reloj con secundario.
  • Mantener los zapatos limpios.
En la actualidad a pesar de la existencia de las normas y del esfuerzo que se viene realizando, vemos con frecuencia modificaciones y uso inadecuado del uniforme. Varios profesionales plantean que estas modificaciones responden a   la incorporación de un gran número de personas jóvenes a la especialidad, que no tienen una orientación adecuada o no se les exige el cumplimiento de las normas, y que para ellos, estas modificaciones, responden a las nuevas corrientes del vestir y de la moda de la juventud para la vestimenta social.

La mayor parte de los profesionales entrevistados, refieren que el hecho de que no se use el uniforme en la etapa de formación, impide la incorporación de la práctica de su uso correcto; por tal motivo, cuando finalmente el alumno se gradúa, piensa, casi siempre y primero, en hacerle modificaciones impropias para realizar las actividades de la práctica asistencial y no en su uso correcto. Estos entrevistados plantean que se debe retomar en los estudiantes de enfermería el uso de un uniforme que desde su formación permita monitorizar y guiar el cumplimiento del reglamento que norma su uso.

Los profesionales más experimentados entrevistados, sustentan que el acto solemne de imposición de la cofia, así como otros rituales que por tradición la enfermería mantuvo por mucho tiempo, deben ser rescatados, ya que fomentan eficazmente en los estudiantes el compromiso, el amor y la identidad profesional.

Los entrevistados plantearon que aquellos actos tradicionales que realizaban los profesores con los alumnos, estaban sustentados en un voto de confianza, credibilidad, sentido de pertenencia y acogimiento al estudiante de enfermería, dándoles muestra de reconocimiento a sus conocimientos, creatividad, cumplimiento, orden, limpieza, comportamiento profesional y ético como pilares del cuidado. Estos actos académicos convocaban al compromiso ético-espiritual como seres humanos capaces de practicar la justicia, tener respeto, responsabilidad, puntualidad, solidaridad, comprensión, prudencia, optimismo, sinceridad y gratitud. Seres humanos que se proponen ser fieles, tolerantes y honrados con ellos mismos y con las personas a quienes cuidan.

Es meritorio señalar que la Enfermería se socializa en una imagen profesional al incrementar la conciencia que tiene de sí misma y al fomentar el respeto a sus capacidades, al apreciar y reconocer las necesidades de educación continua y al integrar los elementos cognitivos e interpersonales del yo profesional en su rol. La condición de profesión se logra cuando una actividad, indispensable para la sociedad, se realiza con un elevado nivel intelectual en sus decisiones.

Por tal motivo todos los profesionales de enfermería tienen la responsabilidad de mantener y fomentar una imagen adecuada, pues esta es la apariencia visible de una persona o profesión, lo que se proyecta a la sociedad y ésta a su vez percibe de nosotros.


Desde el punto de vista social, autores como Kérovac plantea que las relaciones del enfermero en la sociedad se basan en un estado de equilibrio entre las habilidades para prescribir, asignar, manejar y mantener los sistemas de auto cuidados terapéuticos de las personas y las capacidades de estas y de sus familiares para realizarlas, bajo la guía de un código ético y de responsabilidad social. De este criterio pudiera pensarse que no se tiene en cuenta la presencia de la enfermera (o), correctamente vestido durante el ejercicio de sus funciones, pero no se puede olvidar que los problemas se presentan de modo diferente en cada país, ciudad o área y que si no señalan problemas con la vestimenta es porque no lo tienen o no es esta la arista del pensamiento enfermero que les interesa plasmar. Lo que plantea este autor es un elemento más relacionado con el aspecto social del personal de enfermería que es interesante conocer y tomar en consideración.

Se puede concluir que los aspectos planteados permiten revalorar la importancia del uso correcto del uniforme, como elemento esencial, entre otros, para una buena imagen social de los enfermeros y enfermeras.

REFERENCIAS:
- León Román CA. Los atributos de Enfermería. Boletín No 2. Hospital Clinicoquirúrgico “Hermanos Ameijeiras”, 1994

lunes, 30 de septiembre de 2013

Lavado de Manos Mecánico


El lavado de manos sigue siendo la medida preventiva más eficaz para evitar enfermedades gastrointestinales, respiratorias y dermatológicas, entre otras, de ahí la importancia de realizarse de manera correcta.

A pesar de ser un procedimiento común y sencillo, que lleva de 20 a 30 segundos, sólo poco más del 20 por ciento de los mexicanos lo hace en forma adecuada.

Laura Quiroz Vázquez, coordinadora de Programas de Enfermería de la División de Control y Operación de Proyectos Específicos, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), indicó que las manos se contaminan fácilmente con infinidad de microorganismos.

Éstos se adquieren en cualquier momento del día, ya sea tocando objetos en la casa, la escuela o el trabajo; por el uso de transporte público, del teléfono, al acudir al baño, por el contacto con mascotas, etcétera.

Los padecimientos más comunes originados por la falta de este hábito son diarrea e infecciones respiratorias, que pueden complicarse y derivar en gastroenteritis, salmonelosis o influenza, y derivar en neumonía o bronconeumonía.

Enfatizó que lavarse las manos antes de cada comida o después de ir al baño no es suficiente, “hay que asearse todas las veces que sea necesario”, dado que los gérmenes y bacterias se encuentran al aire libre.

La coordinadora de Programas de Enfermería del IMSS explicó que para la técnica correcta del lavado se necesita agua, jabón y toallitas de papel desechable, de preferencia. Deben retirarse el reloj, anillos y pulseras.

Paso 1: Mojar las manos.

Paso 2: Aplicar jabón de preferencia líquido.

Paso 3: Friccionar la palma de las manos con movimientos giratorios. Para jabonar las manos.

Paso 4: Continuar con el dorso, entre los dedos, por lo menos 15 segundos, hasta 10 centímetros por debajo de los pliegues de las muñecas. Para limpiar los pliegues entre las falanges.

Paso 5: Tallar las palmas de las manos entre los dedos. Para limpiar los laterales internos de los dedos.

Paso 6: Frota el dorso de la mano, con la palma de la mano opuesta, agarrándose los dedos, sirve para limpiar los nudillos.

Paso 7: Extiende tus manos, con una frota el dedo pulgar 5 veces y después cambia de mano, sirve para limpiar los pulgares.

Paso 8: Junta tus dedos que toquen la yemas, en la palma de la mano opuesta haciendo círculos por 5 veces y después cambia de mano, esto es para limpiar las uñas.

Paso 9: Extiende las manos y enjuágalas una por una sin frotar, deja que el agua quite el resto de jabón. NOTA: No tocarse las manos.

Paso 10: Seca tus manos con campos, si no tienes puedes usar toallitas de papel de un solo uso.

Paso 11: Con el sobrante del papel, cierra la llave o el grifo de agua.

Paso 12: Listo, ahora tus manos están completamente limpias.

El proceso de contagio, especificó la licenciada en enfermería Quiroz Vázquez, inicia cuando se toca un objeto con las manos y se establecen los gérmenes en las palmas y al tener contacto con la cara, especialmente la boca, ojos, nariz u oídos, se introducen al organismo.


Hizo énfasis en que los niños son el grupo de edad más vulnerable a padecer infecciones estomacales, respiratorias y de piel por manos contaminadas. Por ello, sugirió a los padres de familia explicar a sus hijos la importancia de asear sus manos cuantas veces sea necesario, no solo en el hogar, sino también en la escuela.



REFERENCIA:
http://infoimss.wordpress.com/2012/10/15/aprender-el-correcto-lavado-de-manos-en-la-infancia-asegura-evitar-muchos-contagios/

martes, 24 de septiembre de 2013

Bienvenidos!!

Bienvenidos a nuestro blog.


En este espacio podrás encontrar información referente a la Licenciatura en Enfermería, desde principios básicos hasta procedimientos avanzados.

Esperamos que sea de tu agrado y que esta información te pueda ayudar a fortalecer tus conocimientos en lo que respecta a esta carrera.

Recuerda que no solo esta diseñada para estudiantes o profesionistas del área, sino también para cualquier persona que desee aprender algo nuevo o necesario.

Si tienes alguna duda, comentario o sugerencia, háganlo saber para así mismo retroalimentar o cumplimentar tus conocimientos.

Éxito.